Historia del Eco Hostal “Mamita Helmita”

domingo, 22 de mayo de 2011

HISTORIA DE LA CONSTRUCCION

La construcción se hizo en adobe, procurando rescatar el sistema constructivo existente en la región a principios del siglo XX, (época de la amistad y el compartir) lo cual se logró exitosamente. Dicen quienes nos visitan, que se trata de una edificación bella y original.

Esta iniciativa de construcción se implementó con dos propósitos: primero, preservar el adobe, que es parte de nuestra identidad nacional, representando una alternativa para solucionar el problema de vivienda en el país; y segundo, ser amigables con el medio ambiente.

El adobe es un material muy antiguo que se está redescubriendo por sus cualidades y en los últimos años viene recuperando aceptación, tanto en los países ricos como en los países en vías de desarrollo debido a sus bajos costos y a un sin número de beneficios ambientales y socio económicos que presenta.

El aislamiento térmico (regula temperatura y humedad) es una de las virtudes más reconocidas en las construcciones de adobe, y no deja de ser importante la protección contra el ruido y su condición de ser antialérgico, lo que, aunado al contacto con la naturaleza, permite a nuestros huéspedes tener un ambiente muy propicio para combatir el stress, epidemia social propia de la continua competencia que en todo campo auspicia la globalización.
El proyecto de construcción del Ecohostal “Mamita Helmita” contempla dos objetivos temáticos: el primero la vigencia del adobe y, segundo, que es posible complementar la construcción tradicional, con la defensa de la ecología.

Con respecto al primer aspecto, debemos recordar que el adobe es uno de los pocos materiales de construcción que no ha sido sometido al fuego para tener esa característica. Por ello, lo orgánico que pueda haber en la tierra que le da origen se transmite a la construcción. Esto brinda a la construcción de adobe la ventaja de regular la temperatura y la humedad, lo que permite que quienes habitan en casas de este tipo sufran poco de alergias y de asma, aparte de tener una especie de temperatura acondicionada natural en los ambientes: cuando hace frío afuera, los aposentos de adobe son tibios, y viceversa.

Todos recordamos las casas solariegas de la antigüedad, con familias numerosas e innumerables visitas cotidianas, casas que casi no contaban con callejones y era permanentemente un encuentro efusivo. Ese efecto queremos trasmitir a nuestro ecohostal, razón por la cual nuestra área de hospedaje no tiene callejones y los huéspedes se miran cara a cara cuando abandonan sus habitaciones.

Esa es la forma como se vivía en Lambayeque a principios del Siglo XX, y deseamos recuperar la modalidad de construcción que existía en el departamento en esa época, utilizando tanto la tecnología como materiales similares, para darle un connotación evocadora a nuestras instalaciones.

Hubo necesidad de utilizar adobes de características y dimensiones especiales, al efecto se contrataron jóvenes obreros de la localidad, que se adentraron a la técnica de forma tal, que casi todos ellos aún tienen la actividad como la principal generadora de sus ingresos, o mínimo como complementaria. Dos de ellos han edificado sus viviendas con la tecnología aprendida, y otros dos han mejorado su vivienda con estos elementos.

La teja resultó otro elemento primordial, se fabricó en Motupe (distrito de nuestra provincia), donde el amigo Marbel Lara, también defensor del adobe y de la ecología, nos ofertó una teja de las dimensiones de las que se usaban en el periodo referido, (2.5 el tamaño de las ofrecidas en el mercado) a mitad de precio, corriendo él con las mermas del transporte. Motivo por el cual merece un especial reconocimiento. Nos comunican que a raíz de esta producción (aproximadamente 60,000 tejas) hoy en Motupe se está recuperando su uso, que lo encuentran - a mediano y largo plazo - económico respecto al uso de la calamina; con más ventajas estéticas y de regulación de la temperatura ambiente.

La mayoría de nuestros visitantes muestran sorpresa al enterarse que las instalaciones del “Mamita Helmita” son de adobe, algunos europeos la apodan “la casa de barro”, pero todos convienen que este tipo de construcciones tiene una regulación natural de temperatura que las hace cómodas. Lo singular de la tecnología regional nos permite vislumbrar un futuro promisorio, que estamos seguro se reforzará con su visita.

Imágenes del Mamita Helmita:

Exteriores

Mirador

Salón

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